Colombia ya gestiona su red bajo IPv6

La Internet Engineering Task Force (IETF), organización encargada de la evolución de la arquitectura en Internet, viene impulsando desde hace un tiempo largo un debate sobre cómo gestionar las direcciones IP “de nueva generación” (qué viejo suena esto), que en definitiva ha terminado con la especificación de un nuevo protocolo, conocido formalmente como versión 6 o IPv6.

El problema más crucial que se enfrenta el protocolo vigente hoy es la escasez de direcciones a asignar en un futuro. Imaginemos esto en analogía a la entrega de matrículas de automóviles. Hay un número finito que tarde o temprano se acabará. En internet el tema es más apremiante, sobre todo si tenemos en cuenta el crecimiento expansivo que todavía resta en China, India o África. El nuevo protocolo, además de resolver las deficiencias de la versión actual (IPv4), aportará nuevas funcionalidades, mejorando la seguridad y sobre todo, pudiendo asignar un número mucho mayor de direcciones que la versión 4. Esto es importante  porque abre un marco de predictibilidad sobre la “internet de las cosas”, es decir, el futuro que nos espera respecto a conexión a la red de equipos hoy no conectados, como las heladeras, centros de audio, lavarropas y un sinfín de dispositivos.

En Colombia, la Red Nacional Académica de Tecnología Avanzada (RENATA), se ha convertido en la pionera en el uso de IPv6, alcanzando un grado de avance acorde a otras redes académicas en el mundo. Para alcanzar este hito, Telefónica, como proveedor del servicio en Colombia, culminó con éxito la implementación de la primera red nacional funcionando bajo el protocolo IPv6.