¡Free Burma! ¡Birmania libre!

Free Burma! Me entero de la actual campaña en la blogosfera para llamar a la toma de conciencia sobre la situación política en Birmania. Hoy 4 de Octubre es el día elegido para que todos hablemos y denunciemos los atropellos que se están cometiendo allí contra su población civil.

A principios de Agosto estallaron protestas populares tras la decisión de la Junta Militar que controla el país, de cortar los subsidios al combustible, comercializado bajo monopolio por la compañía estatal. Como producto de esta medida (según algunos respaldada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional) se ha incrementado la energía en más de un 100%, impactando gravemente en el costo de vida y transporte de toda la población birmana. Siendo una economía muy pobre (aprox. $2,000 per cápita), los efectos son devastadores.

Más allá de las demandas por un mejor nivel de vida, se suman los enérgicos rechazos al autoritario manejo de la Junta y su líder, Than Shwe, que permanece en el poder desde hace quince años. Ya es tiempo de terminar con el gobierno tiránico y conducir un nuevo régimen de democratización para el país.

No obstante, estos objetivos no dejan de caer simpáticos a dos grandes vecinos de la región, como lo son China y Rusia. Estos dos actores que están cada vez más unidos en sus sillones del Consejo de Seguridad, no van a permitir que bajo el paraguas de este organismo se realicen demasiados esfuerzos para liberar la tensión del país.

Volviendo al plano nacional, el panorama es cada vez más duro. Ya se están realizando detenciones masivas de estudiantes y líderes religiosos totalmente al margen de la legalidad y protección de los derechos humanos. Esta situación está teniendo una presencia masiva en los medios globales de información, y la Junta no ha tenido la mejor idea de bloquear el acceso a internet desde todo el país, siguiendo la regla de “callar” a los opositores al régimen.

Como conclusión, es necesaria tu ayuda para correr la voz y denunciar estos actos brutales contra la población birmana. Si hay algo positivo que puede rescatarse de esta triste realidad, es que está cobrando cada vez más importancia el uso de internet y los nuevos medios de expresión para la denuncia y la toma de conciencia en la sociedad global de estas cuestiones.

¡Súmate!