Homo Deus, de Yuval Harari

 
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HOMO DEUS: A HISTORY OF TOMORROW

por Yuval Harari

Editorial: VINTAGE
Primera edición: 2016
Páginas: 460

 

★★★★☆ – Yuval Harari publicó Sapiens: una breve historia de la humanidad en 2014 y tomó toda la academia por asalto. Allí se dedica a desmenuzar la historia de nuestra especie desde los primeros homínidos hasta el presente, planteando varios dilemas éticos como por ejemplo nuestra supremacía respecto a los animales. El libro se convierte rápidamente –en medida gracias al poder viral de las redes sociales y del propio Mark Zuckerberg– en un inesperado éxito de ventas. Llega a la cima de todos los rankings y se convierte en una suerte de nerd star.

En Homo Deus: Breve historia del mañana (yo he leído la versión en inglés) deja ya nuestro pasado y se encarga de mirar hacia el futuro. Y no a un nivel de profecías o especulaciones futuristas, sino en reflexionar sobre en qué nos convertiremos como especie.

El punto de partida es bien simple: Harari nos dice que estamos en el mejor momento de la historia, ya que las tres grandes problemas que nos han azotado desde siempre y preocuparon tanto a faraones como CEOs, están relativamente controlados. Estamos hablando del hambre, las plagas y las guerras.

En el estado de desarrollo en el que estamos, y gracias a miles de años de prueba y el error, estos problemas se fueron resolviendo. Los índices de alimentación y sanidad están en sus niveles máximos y las reducciones de los conflictos son evidentes.

Dice Harari:

For the first time in history, more people die today from eating too much than from eating too little; more people die from old age than from infectious diseases; and more people commit suicide than are killed by soldiers, terrorists and criminals combined.

La pregunta que nos hacemos entonces es la siguiente: ¿qué vamos a hacer como especie en este contexto de abundancia y oportunidad? ¿Cuál es nuestro porvenir? ¿En qué nos convertiremos? ¿Cuáles serán nuestras próximas ambiciones?

La postura de Harari es bastante polémica. Habiendo puesto en el trono al ser humano y su individualidad le hemos dado el lugar que antes tenían los dioses. Por lo tanto, hemos hecho del hombre un dios. ¿En qué se basa este argumento? En que ya no buscamos resolver los problemas que antes nos impedían sobrevivir (como el hambre) sino que gracias a la evolución científica y biológica tenemos en el horizonte convertirnos en inmortales (vencer la muerte), buscar la felicidad eterna (algo difícil, ya que se basa más en expectativas que en condiciones reales) y por último, como si fuera poco, conseguir poderes de creación y destrucción (haciéndonos upgrades genéticos y de procesamiento de nuestro cerebro). 

Así lo explica:

We want the ability to re-engineer our bodies and minds in order, above all, to escape old age, death and misery, but once we have it, who knows what else we might do with such ability? So we may well think of the new human agenda as consisting really of only one project (with many branches): attaining divinity.

Hasta aquí todo bien, el plan de convertir al hombre en un dios está en plena marcha. Pero no contábamos con un pequeño adversario en nuestro camino: la inteligencia artificial. Las máquinas y su capacidad de inteligencia sin conciencia son las que determinarán nuestro futuro. 

Esto ya se ha tornado irreversible:

Indeed, it is already happening right now, through innumerable mundane actions. Every day millions of people decide to grant their smartphone a bit more control over their lives or try a new and more effective antidepressant drug. In pursuit of health, happiness and power, humans will gradually change first one of their features and then another, and another, until they will no longer be human.

Hacia el final del libro es donde se pueden encontrar las conclusiones más jugosas de toda esta historia, y las que creo nos ponen en una situación bastante comprometida de cara al futuro. Harari nos explica que la nueva religión es el dataísmo, y pone en el pedestal de la adoración al libre flujo de los datos. Todo (seres, mundo, máquinas, ecosistema) debe organizarse en función de la libertad de ese flujo para alimentar más y más al dios dato, que es quien nos hace más felices, inteligentes y nos da la sabiduría para tomar las decisiones.

Aunque también nos puede garantizar un triste final:

Dataism thereby threatens to do to Homo sapiens what Homo sapiens has done to all other animals.

Mi interpretación es que hemos abierto una caja de pandora de la que no tenemos idea cómo podrá acabar todo. Sin ser catastrofistas, podría ya ser demasiado tarde y es algo con lo que deberemos lidiar como especie. ¿O acaso no hemos puesto un hombre en la luna o construido sinfonías? Lo que sí es cierto es que somos el último escalón en la evolución del sapiens, los últimos de nuestra especie. 

 

Valoración: Recomendadísimo. Me gustó mucho más que Sapiens (que es ya un decir) porque aquí sus opiniones son más comprometidas, más arriesgadas. Podemos estar de acuerdo en que quizá es un poco pesimista, pero no podemos obviar que es un genial panorama de la realidad y del presente.


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