La defensa, de Vladimir Nabokov

 
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LA DEFENSA

por Vladimir Nabokov

Título original:  ZASHCHITA LUZHINA
Editorial: ANAGRAMA
Primera edición: 1930
Páginas: 254

 

★★★★☆ –  Este libro no es más ni menos que la historia de una obsesión, la del gran maestro Luzhin con el ajedrez.

La historia es rica en matices y tiene todo el lujo de los detalles. A poco de comenzar el libro podemos saber que Luzhin es un niño bastante introvertido y tímido, que encuentra de forma fortuita en el ajedrez su compañía. Su padre es escritor y goza de alguna fama, mientras que su madre se pasa los días en su casa enferma. En el colegio es retraído y solitario y no tiene muchos amigos.

A raíz de una historia que su padre tiene con una de sus tías –y de la que el niño es testigo–, Luzhin entra en contacto con el ajedrez. El pequeño desarrolla tal pasión por el juego que comienza a pasar horas y horas frente al tablero. Comienza a jugar con su padre y a las pocas partidas le acaba ganando. También al médico del pueblo, que era mejor el mejor jugador de la región. A medida que se va haciendo más mayor conoce a un tal Valentinov, que se convertirá en su mentor y manager, organizándole viajes y presencia en los torneos más importantes (aunque a él solo le interese el dinero que pueda obtener del talento de Luzhin). 

La cuestión es que llega un momento donde Luzhin debe enfrentar a su némesis, el Gran Maestro Turati, para definir quién de ambos tendrá la oportunidad de enfrentar al campeón del mundo. Y en este momento de la historia es donde la obsesión de Luzhin comienza  a hacerle daño de forma irreversible.

No voy a contar el final (aunque el mismo Nabokov lo anticipa en su prólogo) pero sí quiero dejarles una pequeñísima muestra del talento de Nabokov para describir una simple sesión de baño:

Se hundió hasta el cuello y en ese momento se vio a través del agua ya levemente jabonosa, vio su cuerpo delgado y casi transparente, y cuando una rodilla emergió apenas del agua, esa isla redonda, reluciente y rosada resultó de alguna manera inesperada en su inconfundible corporeidad.

 

Valoración: Muy recomendable. Una auténtica joya literaria en la que la historia va ganando ímpetu y clima hacia el final, donde todo toma sentido. Pero cuidado, que Nabokov es de esos autores que hay que saborearlos y leerlos despacio. No apuren esta lectura (y menos que menos vean la película que se hizo en base a este libro). 


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