Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan

 
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NADA SE OPONE A LA NOCHE

por Delphine de Vigan

Título original:  RIEN NE S'OPPOSE À LA NUIT
Editorial: ANAGRAMA
Primera edición: 2011
Páginas: 376

 

★★★★★ – ¿Cómo escribirías la biografía de tu madre?

Uno de los libros que más me gustó de ese 2017 es Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan. Un auténtico shock, un relato autobiográfico durísimo, en línea con lo comentado en Para acabar con Eddy Bellegueule de Édouard Louis. Al publicarse, este libro también cayó como una bomba y se llevó todos los premios literarios en Francia.

La historia es simple de contar pero difícil de digerir. Un día Delphine encuentra de forma totalmente inesperada a Lucile, su madre, muerta en su apartamento. Se había suicidado hace dos días. Dejó una nota sobre la mesa para ella y su hermana Manon, donde les explica su decisión y les deja un último adiós.

 Ella es Lucile, madre de Delphine y protagonista de esta novela autobiográfica

Ella es Lucile, madre de Delphine y protagonista de esta novela autobiográfica

Dice de Vigan que de los meses siguientes no se acuerda casi nada, como si hubiese operado una amnesia selectiva en su memoria. Una conversación con su hijo pequeño la despierta del letargo y le hace pensar que hay muchas respuestas que encontrar respecto a su madre. Toma entonces la decisión de convertirse en una cronista obsesa y meticulosa para rastrear el pasado de Lucile, que es también, el de ella misma. 

Así comienza:

Entonces pedí a sus hermanos que me hablasen de ella, que me contaran. Los grabé, a ellos y a otros que habían conocido a Lucile y a la familia feliz y devastada que era la nuestra. Almacené horas de palabras digitalizadas en mi ordenador, horas cargadas de recuerdos, de silencios, de lágrimas y suspiros, de risas y confidencias.
Pedí a mi hermana que volviese a sacar de su trastero las cartas, los escritos, los dibujos, busqué, rebusqué, rasqué, desenterré, exhumé. Pasé horas leyendo y releyendo, viendo películas, fotos, volví a hacer las mismas preguntas, y otras nuevas.
Y después, como decenas de autores antes que yo, intenté escribir sobre mi madre. 

Lo que viene después es toda la reconstrucción de una vida, de una familia completa y de toda una época. Se arrastra mucho más allá de Lucile, su madre, comenzando por su abuela hasta llegar al día en el que ingresa al apartamento para encontrarla muerta. En el camino De Vigan abre una caja de pandora que revela miserias de su propia historia, secretos de su familia que no hubiese querido conocer: problemas de infidelidades, abuso, adicciones y trastornos de bipolaridad. 

Sobre la joven Lucile:

A los trece años, Lucile fumaba sus primeros cigarrillos sola en su habitación, que la dejaban abatida y dominada por el vértigo. Hoy, cuando leo sus escritos, me parece que a Lucile nunca le gustó tanto nada como beber, fumar y destruirse.

Al final, creo que este libro termina siendo casi como una obra de redención, de limpiar culpas y responsabilidades. De poder sacarlo fuera, de revelarlo todo. De recorrer su vida, sus parejas, sus errores, sus pocos aciertos. También recordar la dulzura, los momentos felices. Saber el momento exacto en el que el destino torció su dirección. En definitiva, documentar toda su historia. 

Dice sobre este punto:

Me gustaría ser capaz de escribir lo que le pasó a Lucile, minuto a minuto, encontrar el momento exacto en el que descarriló, examinar el fenómeno con microscopio, descubrir el misterio, la química.

 

Valoración: Muy recomendable.  Una historia que emociona y que no puede dejar de leerse. Creo que hay que ser muy valiente para escribir un libro así, para poder de a ratos elevarse y verlo todo como un detective de tu propia historia. De lo mejor que leí este año. Nota importante: la mujer que está en la portada de este libro no es otra que Lucile. Una vez que comiencen a leer su historia no van a poder dejar de olvidar esa mirada.


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