Reseña: 'Wikinomics, How Mass Collaboration Changes Everything'

Estuve leyendo hace algunas semanas este libro (en su edición extendida), muy en boga en los temas relacionados con la cibercultura, nueva economía e internet social. Muchos lo citan, juntamente con The Long Tail, de Chris Anderson, como los libros de referencia para entender el nuevo paradigma de empresa integrada a la red.

En mi opinión personal, no es un libro que nos da un marco teórico, riguroso y preciso sobre el fenómeno (no es un libro estrictamente académico) sino mas bien reseña en un manual descriptivo y con claros ejemplos el movimiento que, según los autores, sienta las bases de este nuevo «estadio» o «zeitgeist» social-cultural emergente de la red, la wikinomía.

La tesis central del trabajo está puesta en el advenimiento de un nuevo modo de producción y colaboración masiva, como dijimos, la wikinomía,  producto de lo que los autores llaman una “tormenta perfecta”, es decir, la confluencia de tres factores clave que han cambiado el mundo de los negocios y la manera de producir conocimiento en los últimos años.

El principal factor de esta tormenta es la tecnología, que ha abaratado sus costos de uso, acceso y conectividad a favor de la integración de comunicaciones y la formación de lo que hoy se conoce como “web 2.0”. La otra clave es la demográfica, emergente que los autores llaman la net generation, grupos que crecieron con la expansión de las tecnologías de la información y que las hacen parte de su vida, tanto en lo personal (redes sociales, comunidades virtuales, etc.) como en sus lugares de trabajo (apertura, innovación, mashabilidad, etc.), provocando un cambio cultural en las corporaciones. Son ellos los pioneros del prosumerismo. Por último, señalan un factor que ha calado en la economía real, la nueva economía colaborativa. La tendencia en las compañías globales a abrirse a sus pares, proveedores y clientes para construir más valor, o también los enfoques urbanos para construir polos tecnológicos o de innovación, imanes para la investigación y desarrollo.

The future, therefore, lies in collaboration across borders, cultures, companies and disciplines. Countries that focus narrowly on “national goals” will not succeed in the new era. Likewise, firms that fail to diversify their activities geographically and develop robust global innovation webs will find themselves unable to compete in a global world. Effectively, it’s globalize or die.

En suma, ¿qué corrientes forman esta tormenta perfecta?

La conflucencia de tecnología -> web 2.0 y conectividad masiva; demografía -> net generation y prosumers; y la nueva economía colaborativa -> redes de producción e innovación abiertas. Estas fuerzas son las que entonces configuran el nuevo ecosistema de negocios y producción en la era de la red.

Las siguientes preguntas entonces son del orden, ¿Cómo podemos tener éxito en este nuevo ambiente? ¿Cómo deben las compañías y personas tomar este nuevo cambio? ¿Con qué herramientas?

De esta manera, los autores marcan las cuatro “nuevas ideas”, o más bien, las cuatro “precondiciones” diríamos nosotros, para poder ganar y aprovechar este nuevo cambio:

  1. “Openness” o apertura, esto es abrir las fronteras de las compañías y negocios al medioambiente que las contiene (competencia, partners, clientes, usuarios, etc.) para formar redes de valor en ellas. Actitudes como la autoorganización, la transparencia y la confianza deben ser los pilares para los trabajadores de estas nuevas redes y emprendimientos. Sostienen los autores que abrirse es siempre la solución, mientras más se tarde, más lento es el desarrollo.
  2. “Peering” o producción distribuida, el nuevo modo de producción masivo de la economía-red. Aquí es donde se desdibujan y disrumpen las jerarquías y posiciones de liderazgo propios de la economía industrial del siglo XX. En este caso, capacidades como la autoorganización y actitudes como el altruismo, igualdad y confianza resultan la clave. Inteligentemente, los autores brindan ejemplos de que este modo de producción no sólo se acaba en bienes o productos basados en la información (como Wikipedia o Linux, por ejemplo) sino en bienes físicos, como una motocicleta en China.
  3. “Sharing”compartir, lo describen como uno de los puntos cruciales. En la vieja economía el mandato era proteger y cerrar el producto al conocimiento externo, vía patentes, marcas o derechos de copia. En la wikinomía eso es un error. Compartir la fuente de nuestro producto o proyecto de I+D lo hará, según los autores, más flexible al desarrollo de mejoras, compatibilidad y modularidad con otros productos similares. Compartir también aplica a las materias primas de la red: ancho de banda y capacidad de procesamiento, fuente de lo que hoy llamamos cloud computing, de lo cual hemos hablado aquí.
  4. “Acting globally”actuar globalmente, es finalmente el horizonte de pensamiento o paradigma para aplicar los otros tres. Emprender hoy un proyecto, negocio o producto no puede pensarse bajo entornos cerrados: hoy el campo de juego se ha ampliado a todo el mundo. Existen nuevas plataformas globales para la producción y un auténtico ecosistema planetario de relaciones y redes de trabajo.

Estas observaciones forman parte de los primeros dos capítulos del libro, que introducen como vimos los ejes estructurantes de la wikinomía. Le siguen capítulos específicos que aplican estos principios a casos particulares o que detallan las capacidades de la wikinomía en campos concretos.

En estos capítulos, por ejemplo, se analiza a los “Peer Pioneers”, ingenieros, técnicos, académicos y amantes de la tecnología, quienes en los albores de la informática comenzaron a poner “pinzas” en los dispositivos, aplicaciones y protocolos para tener la red que tenemos hoy. Luego a las “Ideagoras” o espacios dedicados al intercambio de conocimiento y tecnología aplicada para la innovación y desarrollo, en redes corporativas y académicas. Después continúan con los “Prosumers”, concepto trillado y pilar fundamental del dospuntocerismo, concebir al individuo como lector-productor de la red. La cumbre de esta nueva concepción del usuario de internet es la tapa de la revista Time del hombre del año: “You”. Le siguen los “New Alexandrians”, colectivos y organizaciones dedicados a aplicar el conocimiento y la producción distribuida a proyectos de mejora del desarrollo humano, como fármacos, semillas, avances científicos, entre otros, precuela de la hoy llamada “ciencia 2.0”.

Las tres últimas partes del libro se focalizan en reseñar la influencia de la wikinomía en los “espacios” de relacionamiento y socialización de hoy: tanto en la esfera profesional(“Platforms for participation”), en la producción fabril distribuida (“Global Plant Floor”) o en la nueva empresa (“Wiki Workplace”, “Collaborative Minds” y “Entrerprise 2.0”), que puede ser de interés para managers, ejecutivos y nuevos emprendedores.

En suma, “Wikinomics”, de Tapscott y Williams es un buen libro. Como veremos más adelante en otro post, se ubica entre las posiciones “optimistas” de Internet y las nuevas tecnologías para la producción y la información. A veces, el lector puede tener la sensación de estar leyendo “sólo el lado bueno” del cambio, y es un punto flojo del libro. Si bien es cierto que muchas compañías están abrazando el modelo wikinómico, lo cierto es que las más tradicionales siguen creciendo o generando ingresos sin aplicar estos principios, o también vemos el caso de otras que lo incorporan a su imagen pero no en sus comportamientos, cerrando sus productos y no dejando que se innove sobre ellos. Si hay una pega que marcarle la libro es ésa, centrarse únicamente en los casos positivos y no en los que fallan.

De todas maneras, esta obra constituye uno de los principales puntos de referencia para entender los principios de la economía red que está emergiendo. Tengamos presente, al leer el libro, que la mayor parte del mundo aún se maneja con otros parámetros económicos y aún no está integrada a la wikinomía.

No obstante, es bueno conocer de antemano las herramientas para poder integrarlos mejor.